Las delegadas de personal de la residencia Valle del Caudal de Mieres, en representación de la plantilla y con el respaldo de UGT, CCOO y CSIF, queremos responder a las declaraciones realizadas por el alcalde tras nuestra intervención en el último pleno municipal.
Nuestra participación se produjo en un espacio institucional, con el objetivo de trasladar la realidad del centro desde nuestra experiencia directa en el día a día. Por ello, consideramos especialmente preocupante que la respuesta del alcalde haya apelado a “mentiras” y “medias verdades”, cuestionando así la credibilidad de quienes trabajamos diariamente con las personas residentes.
Ante afirmaciones de este tipo, queremos dejar claro que no compartimos que se califiquen como “mentiras” o “medias verdades” las aportaciones realizadas desde la experiencia directa de la plantilla. Nuestra intervención se basa en hechos observables en el día a día del servicio. Hablamos desde la práctica asistencial diaria y desde datos reales contrastados en nuestro trabajo cotidiano.
Lamentamos profundamente ese tono. Porque no hablamos desde la teoría ni desde informes: hablamos desde la práctica asistencial diaria y desde datos reales.
Y queremos ser claras: no estamos cuestionando cifras en abstracto, estamos describiendo
lo que ocurre en los turnos, en las plantas y en la atención directa a las personas.
Se insiste en que se superan las ratios legales, algo que nunca hemos negado.
Pero cumplir o incluso superar ratios no garantiza una atención digna. La calidad asistencial depende del personal efectivo en cada turno y del tiempo real que se puede dedicar a cada
residente. Y es precisamente ahí donde existen carencias evidentes.
Por ello, y apelando también al rigor, queremos señalar:
- Lo cierto es que las ratios globales no reflejan la realidad de los turnos.
- Lo cierto es que la plantilla trabaja con sobrecarga y sin el tiempo necesario para garantizar una atención adecuada.
- Lo cierto es que en áreas esenciales como gerocultores, enfermería, cocina o portería se han producido cambios que afectan a la capacidad real de atención.
- Lo cierto es que en el servicio de limpieza no ha habido un refuerzo real: el número de trabajadoras es el mismo que hace años.Lo cierto es que a ese mismo personal se le están asignando nuevas tareas —como el control de ropa mediante chips o el lavado diario de toallas— sin aumento de plantilla.
- Lo cierto es que las plazas individuales mencionadas por el Ayuntamiento no son una novedad, sino que ya existían desde hace años, por lo que no constituyen una mejora reciente.
- Lo cierto es que la plaza de supervisora ya existía anteriormente, por lo que no supone un incremento efectivo.
- Lo cierto es que el aumento presupuestario, siendo positivo, no garantiza por sí mismo una mejora de la atención si no se traduce en más personal en el día a día.
- Lo cierto es que trasladar esta realidad no es generar alarma, es ejercer responsabilidad profesional.
- En cuanto a los servicios existentes en el centro, no están en cuestión. Lo que trasladamos es que, pese a contar con recursos, existen dificultades reales en la organización del trabajo y en la carga asistencial que afectan directamente al tiempo de atención que reciben las personas residentes.
- Nos preocupa especialmente que, en lugar de abordar estas cuestiones, se haya optado por desacreditar públicamente a la plantilla.
- Nuestro único objetivo es garantizar una atención digna. No hay ningún interés político ni voluntad de confrontación, sino la necesidad de que se escuche a quienes estamos sosteniendo el servicio día a día.
Por todo ello, reiteramos nuestra petición de transparencia y solicitamos la publicación de datos claros, actualizados y desglosados sobre número de residentes, plantilla real por categorías y organización de turnos desde 2021, para poder contrastar la información y
garantizar un debate basado en datos reales.
Porque la calidad de una residencia no se mide solo en cifras globales, sino en el tiempo y los cuidados reales que recibe cada persona.
Las personas mayores no son números.
Merecen una atención digna, con tiempo y con personal suficiente.

Igual tenían que publicar datos, pero de antes de la pandemia, ya que tanto dicen de su refuerzo COVID. Se coge antes las mentiras…