Ante las declaraciones del Ayuntamiento de Mieres, la plantilla de la
Residencia Valle del Caudal quiere desmentir públicamente la versión
ofrecida sobre los recortes de personal incluidos en la nueva licitación.
Durante la pandemia la residencia llegó a contar con 32 gerocultores,
pero esa dotación ya fue reducida posteriormente a 25, cifra que quedó
recogida en los pliegos de licitación aprobados en 2021 y que se
mantuvo hasta la actual licitación, en la que se recorta nuevamente la
plantilla hasta 23 gerocultores. Por tanto, los recortes actuales no
pueden justificarse como la eliminación de refuerzos COVID, ya que
dichos refuerzos desaparecieron hace años. Todos estos datos son
verificables y pueden demostrarse documentalmente.
En otros servicios ocurrió algo similar: el personal de limpieza y de
cocina también fue reducido tras la pandemia. Sin embargo, es
importante señalar que en los servicios de recepción y enfermería no se
produjeron aumentos de personal durante el COVID, y aun así en la
nueva licitación sí se contemplan reducciones. Estas cifras pueden
acreditarse mediante los pliegos y los cuadrantes de personal, lo que
evidencia que no se trata de retirar refuerzos extraordinarios, sino de
recortar plantilla estructural.
La plantilla denuncia que estas decisiones suponen un grave deterioro
de la calidad asistencial, menos tiempo de atención directa a las
personas mayores y un aumento de la sobrecarga laboral para los
trabajadores y trabajadoras del centro.
Reiteramos que no se puede ahorrar a costa de los cuidados y exigimos
la retirada inmediata de estos recortes, garantizando una dotación de
personal suficiente que asegure una atención digna y de calidad en un
servicio de carácter municipal.
