Las delegadas de personal de la Residencia Valle del Caudal, junto a la plantilla del centro y con el apoyo de UGT y CCOO, denunciamos los recortes de personal incluidos en los nuevos pliegos de licitación del Ayuntamiento de Mieres.
Pese a que el número de residentes se mantiene sin cambios, el nuevo contrato contempla una reducción de personal en áreas fundamentales como gerocultores, enfermería, cocina y portería, además de una disminución de las horas de atención médica. La afirmación del Ayuntamiento de que antes había “más residentes” no se corresponde con la realidad del centro.
El Ayuntamiento justifica estos recortes alegando que la residencia se encuentra “por encima del ratio” de personal por residente. Desde la plantilla queremos dejar claro que estar por encima de la ratio no garantiza una buena asistencia. Los mínimos solo aseguran que el servicio no incumple la ley, pero no que la atención sea suficiente ni de calidad. Ajustar las plantillas al límite supone menos tiempo de cuidados y un deterioro de la atención a las personas mayores.
Además, las plazas correspondientes a jubilaciones y excedencias no han sido cubiertas debido a la reducción del personal.
El Ayuntamiento intenta presentar la subrogación como una garantía propia, cuando en realidad se trata de una obligación legal recogida en el Estatuto de los Trabajadores y en el convenio colectivo, y que no impide despidos posteriores, como ya ha ocurrido en el servicio de cocina, lo que deja en evidencia la falta de garantías reales para la plantilla.
Estos recortes suponen un claro deterioro de la calidad asistencial, menos tiempo de atención directa a nuestros mayores y un aumento de la sobrecarga laboral para la plantilla.
Los trabajadores y trabajadoras no aceptamos que se ahorre a costa de los cuidados y exigimos la reversión inmediata de estos recortes, garantizando una atención digna y de calidad para todas las personas mayores a las que cuidamos.
