El Partido Popular de Mieres ha denunciado el lamentable estado en el que se encuentra el equipamiento del actual Gimnasio de Oñón, ubicado provisionalmente en la calle Ramón y Cajal, una situación que está generando un creciente malestar entre los usuarios y que incluso ha llevado a algunos de ellos a plantearse acciones de protesta.
Desde el PP alertan de que numerosas máquinas presentan un estado claramente deficiente: equipamientos rotos u oxidados, tornillería doblada, asientos sin espuma, puntos de apoyo dañados y aparatos que, lejos de garantizar la seguridad, suponen un riesgo real de lesión para quienes los utilizan a diario.

El concejal del Partido Popular en el Ayuntamiento de Mieres, Víctor Ferreira, ha señalado que “estamos hablando de instalaciones municipales en las que hay equipos con los que un usuario puede hacerse daño. No es una cuestión estética, es una cuestión de seguridad y de responsabilidad”.

La situación se ve agravada por la elevada afluencia de usuarios en determinadas franjas horarias. Ferreira recuerda que “hace más de dos años, desde el Partido Popular propusimos realizar una prueba piloto para ampliar el horario de los gimnasios municipales, de 7:30 a 23:00 horas, aunque solo fuera durante tres meses. Ni siquiera aceptaron estudiar esa posibilidad”. Según explica, la negativa del equipo de gobierno ha provocado que los usuarios se vean hacinados en horas punta, un problema aún mayor tras la reducción de espacio derivada del traslado provisional mientras continúan las obras del Polideportivo de Oñón.

El concejal popular subraya que el malestar ha ido en aumento y que “hay usuarios que ya están intentando organizarse para cortar una carretera como señal de protesta, lo que da una idea clara del nivel de hartazgo existente”.
Asimismo, el Partido Popular solicita al equipo de gobierno que permita a los usuarios del Gimnasio de Oñón el acceso al gimnasio de la piscina de Vega de Arriba. “Siendo ambas instalaciones municipales, y pagando la cuota, cualquier ciudadano debería poder acudir indistintamente a cualquiera de los dos gimnasios” ha declarado el edil.
En este sentido, también han solicitado que abran de forma inmediata negociaciones con la Universidad de Oviedo para alcanzar un acuerdo que permita a las personas usuarias del Gimnasio de Oñón, utilizar también las instalaciones del gimnasio del Campus de Mieres, haciendo valer la cuota que ya abonan actualmente. “Consideramos que, mediante un convenio de colaboración temporal, se podría garantizar el acceso a instalaciones seguras sin coste adicional para los usuarios, aliviando de forma urgente la saturación horaria y reduciendo el riesgo derivado del uso de equipamiento en mal estado mientras duren las obras”.
Desde el PP de Mieres aseguran ser conscientes de que, una vez finalicen las obras del polideportivo, se dotará al gimnasio de nuevo equipamiento, pero consideran inaceptable el abandono actual. “Entendemos que habrá maquinaria nueva cuando termine la reforma, pero eso no puede servir de excusa para dejar las instalaciones provisionales sin el más mínimo mantenimiento ni cuidado”, afirma Ferreira.
Por todo ello, el Partido Popular exige al equipo de gobierno municipal que actúe de inmediato, revise el estado del equipamiento, garantice la seguridad de los usuarios y adopte medidas urgentes para aliviar la saturación horaria, demostrando así un mínimo respeto por quienes utilizan a diario los servicios deportivos municipales.
